: En lugar de decirte que tu golpe fue "malo", simplemente observa dónde cayó la pelota.
Por otro lado, está el : tu cuerpo y tu instinto natural. Es el que sabe exactamente cómo reaccionar, cómo moverse y cómo golpear la pelota sin pensar. El problema es que el Yo n.º 1 no confía en el Yo n.º 2. Al intentar controlar cada detalle, el Yo n.º 1 crea tensión muscular y ansiedad, lo que curiosamente te hace jugar peor. El viaje: Aprender a confiar El Juego Interior del Tenis
Cuando logras que el Yo n.º 1 se rinda y confíe plenamente en el Yo n.º 2, entras en lo que los atletas llaman "la zona". Ya no hay esfuerzo consciente; los pies se mueven solos y la raqueta parece una extensión de tu brazo. Esta maestría no viene de la fuerza bruta, sino del . : En lugar de decirte que tu golpe